septiembre 21, 2012


Quien pudiera, al mirarse en un espejo, ver un cielo estrellado y azul, una luna grisácea, con su circunsferencia deformada por vapores del cielo, y sospechar al lobo en su interior, y cobrar fuerzas de un modo misterioso y enfrentar la noche fuera del espejo con el valor de un animal sin Dios ni moral.

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