diciembre 08, 2011
Versión infantil:
Cuando el hilo se soltó de su mano el niño comenzó a llorar desconsoladamente. No sabía en su inocencia que el mundo es redondo, que el viento llevaría a su globo a dar toda la vuelta y que volvería un día repleto de grandes historias que contarle.
Versión adulta:
Cuando el hilo se soltó de su mano el niño comenzó a llorar desconsoladamente. No sabía en su inocencia que el mundo es redondo, que el viento llevaría a su globo a dar toda la vuelta y que volvería un día a sus manos.
Y cuando finalmente volvió modificado por sus experiencias, el niño, tal vez cansado de llorarlo, no lo reconoció.
Cuando el hilo se soltó de su mano el niño comenzó a llorar desconsoladamente. No sabía en su inocencia que el mundo es redondo, que el viento llevaría a su globo a dar toda la vuelta y que volvería un día repleto de grandes historias que contarle.
Versión adulta:
Cuando el hilo se soltó de su mano el niño comenzó a llorar desconsoladamente. No sabía en su inocencia que el mundo es redondo, que el viento llevaría a su globo a dar toda la vuelta y que volvería un día a sus manos.
Y cuando finalmente volvió modificado por sus experiencias, el niño, tal vez cansado de llorarlo, no lo reconoció.
Primero me quitaste tus labios. Luego tus manos. Un día ya no te traían más tus pies. Ayer me pediste que te olvidara. Si tu plan era privarme de ti de a poco, que me fuera acostumbrando a no tenerte, tengo que decirte que has fallado. Cuando cierro los ojos sigues aquí.
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