marzo 20, 2013


El Papa Francisco y el fin del mundo Maya.


Se rieron el 21 de diciembre. No habían leído las profecías Mayas y se burlaron.
Estas profecías ubicaban el fin de una era y el comienzo de otra ─no el fin del mundo─ entre noviembre de 2012 y marzo de 2013. Curioso.
Curioso porque sabemos hoy que Benedicto XVI había tomado la decisión de renunciar al papado algunos meses antes de anunciarlo públicamente. Algunos han afirmado que fue durante su visita, precisamente, a México, cuando había pensado por primera vez en aquella opción.
Pero de todas formas ya desde algunos meses antes tenía tomada la decisión y fue para febrero que la renuncia se hizo efectiva. Y nuevo cónclave, y nuevo Papa.
Además de haber comenzado su papado a la vez que comienza la nueva era de los Mayas (marzo de 2013) y de haber vivido en América para un día marchar hacia el este prometiendo volver, ¿qué puede tener que ver el Papa Argentino con las profecías Mayas?
Este nuevo Papa es jesuita. Es decir, pertenece a una de las órdenes no clericales, que dependen directamente del Vaticano y no de los Obispos; estas rarezas dentro de la Iglesia y que la misma Iglesia ha tenido como enemigo durante siglos.
Los jesuitas, para que puedan ubicarse facilmente, fueron los fundadores de aquellas misiones que uno estudiaba en la escuela o veía en series históricas como El Zorro. Sí, el curita amigo del Zorro, aquel que lo protegía, lo escondía y enfrentaba al malo de turno cuando era necesario, era jesuita. También los curas ganadores de algunos Oscar en la película La Misión eran jesuitas.
Esta orden es, quizás, de las más popularmente conocidas en América, incluso por sobre los franciscanos, poco menos amigos de la televisión y el cine.
Todos hemos visto algún cura jesuita al menos en la tele aunque no lo sepamos.
La orden de los jesuitas fue, después de la de los Dominicos, una todavía menos vista en las películas, fundamental para la defensa de los indios en América.
Fueron estas órdenes las que denunciaron constantemente los abusos de la Inquisición Católica (no, no era "la Inquisición Española" como nos decían en la escuela, era católica y dependía exclusivamente del Vaticano), la continua e inhumana explotación de los nativos y todo lo que festejamos como idiotas bien amaestraditos el 12 de octubre como el "encuentro" de dos civilizaciones.
Sin duda, el jesuita más famoso de toda la historia será, de ahora en más, Francisco, el Papa. Primer Papa argentino, primer Papa latino americano, primer Papa que se llame Francisco, y primero en muchas cosas, y en una más: el Papa Francisco será el primer Papa desde el descubrimiento de América que hablará del mayor genocidio de la historia y reconocerá los crímenes cometidos por su Iglesia en nuestras tierras.
Por primera vez tendremos un Papa que no considera la conquista de América como una evangelización, sino como una matanza y un robo. Por primera vez el Papa hablará de los millones de indios que fueron esclavizados, torturados y asesinados para llevar el oro a Roma o adornar las casas de los Obispos en América.
Por primera vez, tendremos un Papa que reconocerá a los indios americanos como verdaderos dueños de la tierra, y los tratará con la misma dignidad con que tratará a sus propios fieles (sin imponerles nada).
El Papa Francisco será, de alguna forma, el Dios mesoamericano volviendo por las aguas del este después de siglos de torturas, genocidios y saqueos.
Si querés, reite ahora de los Mayas que predijeron que en marzo del 2013 empezaría un nuevo mundo en el que ellos recuperarían el lugar perdido hace siglos.