Desde que la Presidente de unos cuántos argentinos afirmó que ahora la soberanía se defiende desde las ideas, que la soberanía es un concepto intelectual, no paro de recibir mails de editoriales que están asombradas por la cantidad de recursos que tienen para publicar libros. Dicen que están desesperados por empezar a publicar ideas nuevas. Que no saben de dónde sacar escritores para publicar porque todos estamos más felices sin trabajo y sin editar nada. Aunque hay un miedo terrible a que la gente salga desesperada a saquear librerías ante el pánico de que se agoten los libros y quedarse sin ejemplares.
O no, la Presidente sigue mintiendo como en cada discurso que ha dado en su vida, las editoriales están quebradas, la gente lo único que lee son mensajes de texto, la educación es la peor que hemos tenido en toda la historia, y los escritores, intelectuales o lo que sea que seamos seguimos rogándoles un trabajo a los "trabajadores" del turismo que, sentados al sol con un pastito en la boca, ojeando cada tanto para ver si viene algún turista a comprar cucharitas de bambú para la yerba, nos dé un trabajo barriendo el piso.