noviembre 08, 2011

Ejercicios de microrrelato:


*Minutos más tarde, la había olvidado por completo. Sin embargo, nunca dejó de amarla.

                     
*El mirlo se veía inquieto, con sus pequeñas patitas moviéndose a lo largo de la rama. El gato, al pie del árbol, no tenía prisa.


*El conejo miró el calendario y comenzó a tomar precauciones para que su dueño no sospechara que él, una simple mascota, era el Conejo de Pascuas.


*Veía las nubes con calma, adivinando formas, hasta que una lo espantó: era su rostro, con el gesto sereno de la muerte en su boca.


*Lo conoció con el corazón roto y lo amó hasta arreglarselo. Cuando lo olvidó tenía otra vez el corazón roto.


*Logró superar aquel desengaño con meses de terapia. Pero cuando se enamoró de su psicóloga toda la terapia se volvió inútil.



*Un pez creyó en la vida fuera de su mundo cuando hizo contacto con un buzo.


*-¡Qué cuernos más grandes tienes, abuelita!-dijo Caperucita. Y el lobo pensó en la loba, y en cómo cada día se hacían más extraños entre si.


*Esa tarde el sol no se puso tras las montañas como cada día. Se quedó alto en el cielo y ya nunca hubo noches ni lunas ni estrellas, ni enamorados.



*Borra tus huellas cuando te vayas, no sea que se me antoje seguirte.
Una tarde, mirándola a los ojos, le confesó su amor. Ella dudó, hubiera querido decirle que sí, que ella también, pero no estaba segura. Cierto que siempre se había visto reflejada en él, pero después de todo, él era solo su espejo.