Frankestein in love
He amado con el corazón, con el cerebro, con las manos, con los ojos, con el estómago, con los genitales, con las tripas...
¿Con qué parte de mi cadáver amaré ahora?
enero 13, 2014
Durante años había soñado que aquello ocurría:
—Quiero ser todopoderoso—respondió enseguida.
El Diablo resopló aburrido. El hombre estiró la mano.
Dejó pasar varios siglos el Diablo y se presentó a exigir el cumplimiento del pago:
—No puedes tomar mi alma: no cumpliste tu parte del trato— le dijo el hombre. Yo pedí ser todopoderoso pero no lo he sido. Puedo hacer practicamente todo, menos librarme de nuestro trato.
—Nos volveremos a ver —dijo el Diablo, y desapareció en la noche.
Pasaron nuevamente varios siglos y el Diablo volvió a aparecérsele:
—He expuesto tu caso a los más astutos de mis demonios. Tu defensa es justa. Tú ganas.
El hombre se alegró y durante un tiempo recorrió el mundo vanagloriándose de haber vencido al mismo Diablo.
Un día el Señor del Averno regresó:
—Finalmente, has podido todo, hasta librarte de tu obligación conmigo— dijo. Mi parte está cumplida.
Ambos comprendieron lo complejo del asunto: si el Diablo toma el alma del hombre entonces este no habrá podido librarse y el trato es nulo; si no la toma, el trato es válido por lo que debe cumplirse el pago.
Obviamente, gana el Diablo, por diablo. Y porque siempre gana.
—Quiero ser todopoderoso—respondió enseguida.
El Diablo resopló aburrido. El hombre estiró la mano.
Dejó pasar varios siglos el Diablo y se presentó a exigir el cumplimiento del pago:
—No puedes tomar mi alma: no cumpliste tu parte del trato— le dijo el hombre. Yo pedí ser todopoderoso pero no lo he sido. Puedo hacer practicamente todo, menos librarme de nuestro trato.
—Nos volveremos a ver —dijo el Diablo, y desapareció en la noche.
Pasaron nuevamente varios siglos y el Diablo volvió a aparecérsele:
—He expuesto tu caso a los más astutos de mis demonios. Tu defensa es justa. Tú ganas.
El hombre se alegró y durante un tiempo recorrió el mundo vanagloriándose de haber vencido al mismo Diablo.
Un día el Señor del Averno regresó:
—Finalmente, has podido todo, hasta librarte de tu obligación conmigo— dijo. Mi parte está cumplida.
Ambos comprendieron lo complejo del asunto: si el Diablo toma el alma del hombre entonces este no habrá podido librarse y el trato es nulo; si no la toma, el trato es válido por lo que debe cumplirse el pago.
Obviamente, gana el Diablo, por diablo. Y porque siempre gana.
enero 12, 2014
El amor es el hilo y el laberinto. Lo que no sabe uno es que la única forma de salir es desandando el amor o, lo que es lo mismo, andando el desamor. Porque alguna vez se aprende que el universo es un complejo sistema de laberintos unidos por sus entradas y salidas: no se sale nunca de un laberinto sin entrar en otro. Y es esto, justamente, lo más terrible del amor.
enero 04, 2014
Navidad
Se celebra, con banquetes y bebidas y fiestas, el nacimiento de uno de los miles de millones de niños nacidos en la calle y la pobreza, mientras se declara unánimemente al resto de ellos como negritos de mierda, villeros, roba stereos, fuma paco...
Le ponen a uno corona de Rey y al resto lo condenan a la marginalidad absoluta, el analfabetismo, las drogas y hasta a la prostitución.
El 6 de agosto, el 4 de junio, el 3 de septiembre, todos los días del año también son Navidad, y todas las calles del mundo son un pesebre.
No es culpa de esos niños que no sepamos qué día del año nacieron.
enero 03, 2014
Carita de buena
Me dice el Flaco entre mate y mate:
Me dice el Flaco entre mate y mate:
Y la tipa te mira con esa carita de buena que vos no sabés si creerle o no porque recién la conociste hace unos días y no sabés casi nada de ella pero vos le creés porque tiene esa carita de buena, porque por ahí la mina estuvo toda la mañana descuartizando a un ex-novio que la dejó, o al perro del vecino porque no dejaba de ladrar....y metió todos los pedacitos del novio o del perro en una bolsa de basura para que nadie los encuentre pero a la tarde la tenés ahi, mirándote con la inocencia de un cachorrito recién nacido, con esa carita de nena buena, esos ojitos de "no mataría ni una mosca" y casi naturalmente, como un movimiento instintivo le mirás los tobillos a ver con qué la tienen atada a la tierra porque jurarías que en cualquier momento la mina va a sacar unas alas enormes y blancas de no sé dónde y se te va a volar y no sabés, ahí mientras la mirás pensando en nada, porque te tiene estúpido, si ayudarla a volverse al cielo o aprovechar antes que se te vuele para besarla.
(fragmento del cuento ""Chiquita, buena y con vestido floreado")
Vestido floreado
"Y era que la había conocido,
con su nombre que flotaba,
con su pequeño vestido..."
(S. Rodríguez, "Caballo místico")
Que había muerto atropellado por un vestido floreado (creía que floreado, los hombres no miramos esas cosas). Cuando le pregunté si me estaba jodiendo me juró que no.
"Era así", me dijo con el brazo extendido y la palma de la mano para abajo, queriéndome decir que ella era así de alta (o de bajita). Yo no la vi venir, venía hojeando un libro de poesía que había conseguido en oferta, una porquería, una de esas antologías de poetas del sur del este de la provincia tal o cual y ella venía de frente y no la vi, hasta que la vi.
En este punto se quedó callado. Repasando un recuerdo que tenía bien fresquito y no porque necesitara hacer memoria, sino porque lo disfrutaba.
En vano intenté que me explicara eso de morir atropellado por una mujercita de no más de un metro cincuenta y con vestido floreado (la verdad, me parece imposible, no por el Flaco, justamente, que no es difícil de atropellar, si hasta el viento a veces parece que lo va a tirar al piso, pero...)
No logré nada más que un "morí de amor, atropellado por ese vestidito floreado que flotaba como un perfume".
-¿Y tu mujer? -le pregunté tratando de bajarlo un poco de la nube.
-¡¿Quién?!
-Ah sí- dijo, aterrizando despacito -la bruja me debe estar esperando con la cena.
Y agarró la campera y empezó a abrigarse para irse. De a poco le volvía la sonrisa. No quise preguntar más, la "Bruja", como él le dice a la esposa, es una buena mina, y una amiga no solo por ser la mujer del flaco, sino una buena amiga en sí misma.
-Dale, andá derechito para la cueva que la Bruja te debe estar esperando preocupada, que ya es tarde.
-¿Sabés qué?- me preguntó ya en la puerta, con la sonrisa un poco hecha mierda -Me da bronca que la vida sea así. Yo con la Bruja estoy perfecto, no necesito nada, es una mina muchísimo mejor de lo que merecemos yo, vos o cualquiera. Pero un día te pasa un vestidito floreado así, como flotando, como un cachetazo que te afloja una muela y de pronto la vida es esta mierda de querer estar en dos lugares a la vez.
(fragmento del cuento ""Chiquita, buena y con vestido floreado")
diciembre 23, 2013
El amor es una estupidez, dijo ella. Él se rió. A vos porque no te ama nadie, le retrucó. Ella lo miró serio pero enseguida se dijo que no iba a dejarlo ganar. Vos me amás, yo lo sé, dijo ella desafiante.
Él acusó el golpe. Hablaba dormido, no cuenta eso, se defendió.
Por la ventana empezaban a colarse unos raquíticos gusanos de luz, que no alcanzaban ni para una esperanza. Ella brillaba en la camisa blanca que era de él y él cruzaba y descruzaba las piernas desnudo buscando provocarla.
Ella se rió de verdad, con demasiada honestidad. Ni lo pienses, le dijo, vos no me amás, y se rió todavía más de la cara de fastidio de él porque se iba a quedar con las ganas.
¿Sabés una cosa? preguntó ella sin esperar respuesta, vos y yo somos parecidos pero diferentes. Parecidos porque los dos corremos para escaparnos, pero diferentes porque escapamos de cosas diferentes. Vos escapás de la soledad, a mi me gusta la soledad.
¿Y de qué escapás vos? preguntó él sin prestar demasiada atención.
De tipos como vos, respondió ella con su sonrisa de haber ganado. Cuando vos ya no puedas vivir sin mi yo ya no podré vivir con vos.
Él acusó el golpe. Hablaba dormido, no cuenta eso, se defendió.
Por la ventana empezaban a colarse unos raquíticos gusanos de luz, que no alcanzaban ni para una esperanza. Ella brillaba en la camisa blanca que era de él y él cruzaba y descruzaba las piernas desnudo buscando provocarla.
Ella se rió de verdad, con demasiada honestidad. Ni lo pienses, le dijo, vos no me amás, y se rió todavía más de la cara de fastidio de él porque se iba a quedar con las ganas.
¿Sabés una cosa? preguntó ella sin esperar respuesta, vos y yo somos parecidos pero diferentes. Parecidos porque los dos corremos para escaparnos, pero diferentes porque escapamos de cosas diferentes. Vos escapás de la soledad, a mi me gusta la soledad.
¿Y de qué escapás vos? preguntó él sin prestar demasiada atención.
De tipos como vos, respondió ella con su sonrisa de haber ganado. Cuando vos ya no puedas vivir sin mi yo ya no podré vivir con vos.
diciembre 13, 2013
diciembre 11, 2013
Desde hace años, la política ha tomado rumbos verdaderamente inhumanos y antidemocráticos con el único pretexto de adecuarse a los cambios que la globalización ha generado en nuestro mundo.
El avance desmedido y sin control de las empresas multinacionales y los grandes capitales financieros (los mismos que han llevado a la quiebra a media Unión Europea) ha llevado al autoproclamamiento como soberano del mundo a estos intereses corporativistas y multinacionales en contra de la soberanía individual de cada una de las naciones del mundo.
Este nuevo gobierno mundial de las empresas y los especuladores financieros exige, para su supervivencia y libre albedrio, la aniquiliación absoluta de cualquier fuerza moral o política que pueda significar un freno a sus ambiciones desproporcionadas y contrarias al sentir de los pueblos que, cada vez más, van siendo marginados en la toma de decisiones de sus propios asuntos.
Empresas petroleras deciden qué es legal y qué no en cada país de acuerdo a sus propios intereses, poniendo a cada nación al borde de una crisis energética u obligando a pagar a cada país por sus propios recursos, principio que constituyó los fundamentos del imperialismo y el colonialismo que la historia afirma haber dejado atrás.
La co-existencia entre el gobierno mundial de los capitales y los gobiernos nacionales, soberanos e independientes ha llegado a su fin hace tiempo: el Capital exige la adecuación de las naciones del mundo y de sus administraciones para poner fin a cualquier obstáculo que impida el triunfo de las empresas por sobre los gobiernos, del dinero por sobre los hombres.
La pobreza y la marginalidad en crecimiento constante poco importa si es reflejo de un crecimiento desmedido de los dividendos que los pueblos les brindan mansamente aceptando la explotación de sus individuos.
Hace ya varias décadas que en Latinoamérica han iniciado la trasformación de la política en una mera administración financiera y empresarial. Hace años que han convertido ─o al menos intentado─ reemplazar a la política por la administración empresarial con el claro fin de convertir a paises enteros en sus propias sucursales.
El cambio continúa siendo desfavorable a los pueblos: cada día son menos los gobernantes y más los gerentes de paises o ciudades colocados por manos invisibles a través de los medios y las empresas que buscan aumentar sus ganancias sin importar el altísimo costo de vidas humanas sacrificadas al Dios Dinero.
En muchos paises de nuestra Latinoamérica esto ya ha sido llevado acabo con total éxito: administradores especialistas en ciencias económicas y rebajados a meros administradores de sucursales más que en política y liderazgo ya ocupan los puestos de poder de media Latinoamérica si no más.
Está en el pueblo, en cada uno de los pueblos, la responsabilidad de revertir esta trasformación: expulsar definitivamente a los gerentes-empleados que las empresas multinaciones han colocado en nuestros gobiernos para reemplazarlos por verdaderos gobernantes, líderes que gobiernen un país y no una empresa, que tengan bien profundamente aprendido que cada ciudadano vale aunque no de ganancias o incluso dando pérdidas, que la seguridad, la salud y la educación son gastos innegociables para cualquier Estado y no un gasto o una pérdida de dinero.
Debemos comenzar una verdadera lucha contra el gobierno empresarial que quiere arrasar con nuestros recursos y nuestras vidas. Poner fin a la especulación financiera que ya ha arruinado a casi todos los países, aún a los denominados "paises desarrollados" ─incluso EEUU, ese faro que lleva a los demás paises a estrellarse una y otra vez, estuvo al borde del default no hace mucho.
Debemos decir basta a los gerentes que quieren ocupar el puesto de los gobernantes. Debemos comenzar la reconstrucción de nuestros paises a partir de ideales elevados y verdaderos que nos lleven a ser naciones libres de cadenas y de mandatos foráneos.
Debemos recuperar la soberanía de nuestros pueblos, la capacidad de tomar nuestras propias decisiones más allá de los intereses económicos de estas empresas que, hoy por hoy, cuentan con nuestras naciones y a cada uno de sus ciudadanos en sus inventarios.
Si es preciso, debemos tomar las plazas y las calles, ejercer la desobediencia civil ante las imposiciones de estos gerentes de pueblos. Echarlos de una buena vez sin que nos corran, como suelen hacerlo, con el cuento de la democracia y las instituciones que ellos mismos han adaptado a su convenciencia.
Es preciso recordar, como nunca antes, que nuestros paises llevan siglos de ser utilizados como fábricas de esclavos y que solo a través de la resistencia y la lucha fue que nuestros próceres han logrado ya una vez romper nuestras cadenas.
Ayer fueron las monarquías colonialistas e imperialistas, hoy son los grandes capitales quienes pretenden gobernar sobre nuestros pueblos. Una vez América Latina comenzó la carrera hacia la independencia. Llegó la hora de poner fin a la lucha que tanta sangre y tantos mártires nos costó. Llegó la hora de ser verdaderamente paises libres y capaces de tomar nuestras propias decisiones y de echar a la basura los capitales que nos roban la comida como plagas.
Ya hemos dicho "basta" muchas veces. Es tiempo de salir y hacer.
diciembre 05, 2013
Un Dorian Gray de cartulina
Macho como no se ha cantado nunca en milongas o tangos. Masculino y delicado en exactas proporciones. Eterno enamorado del amor y ganador invicto con las mujeres. Amante irresistible, de los que rompen familias para siempre. El preferido por las jovencitas que buscan experiencia y de las divorciadas que buscan trofeos.
Hombre cultivado, de modales exquisitos, gestos refinados, con ese toque exacto de sensibilidad femenina ─no "maricón"─ para las maduras; joven y alegre, de fresca elegancia y con la broma fina y divertida para las muchachitas de buena familia; irreverente y con medida desprolijidad para las más reas.
De voz masculina y serena que conmueve, serena, excita o protege de acuerdo a la ocasión y la necesidad. Conocedor de poesías para enamorar viejas o de frases sucias que vuelvan locas a sus amantes divorciadas.
Conquistador irresistible con la empleada de la farmacia que le vende el gel para el pelo o la cajera del supermercado a la que le hace el favor de coquetearle para hacerla sentir bonita.
Hombre de pelo en pecho hasta que la moda impuso lo contrario.
Anoche (hoy) regresó a dormir con el sol en la nuca, borracho de invitar tragos a alumnas del CBC en el pub de la facultad.
Poco antes del mediodía enfrenta la resaca de abrir los ojos cuando escucha la voz que lo despierta para saber:
─¡Luisito! ¿Dónde me dejaste la crema antiarrugas anoche?
─¡No sé, mamá, dejame dormir!
─¡Yo no sé por qué no se compra la suya! ─dice la pobre anciana. ─¿Con qué plata se va a comprar la crema este vago? ─murmura mientras vuelve a revolver el mueblecito blanco del baño.
noviembre 27, 2013
Palmares (fragmento)
En Palmares ocurre que los muertos no se van al Cielo de los Cristianos ni pasan a otra dimensión ni nada que se parezca: los muertos se quedan, permanecen en la tierra y todos los que han nacido en Palmares pueden verlos como a cualquier hombre o animal que siga vivo, y pueden tratar con ellos con normalidad y ocurre a veces que los muertos llegan a convertirse en grandes maestros, líderes y hasta comerciantes de bienes que no pueden obtener los vivos salvo a través del intercambio con los muertos.
No saben esto los vivos de las colonias aunque entre los negros y los esclavos se sabe y se tiene como algo natural.
─No mueren, los que han escapado a Palmares son inmortales─ cuentan los negros de las plantaciones de Pernambuco mientras organizan su huida a la selva.
Domingo Jorge Velho, bandeirante que puso fin a la resistencia de los quilombolas, lo supo una noche a principios de 1696 cuando descubrió entre la última resistencia al mismísimo Zumbi, llevando sobre sus hombros la misma cabeza que algunos meses antes el bandeirante había paseado clavada en una pica a modo de ejemplo para los demás negros.
noviembre 15, 2013
No pasó nada
Hagamos de cuenta que acá no pasó nada. Después hagamos de cuenta que allá no pasó nada.
Con un poco de paciencia no habrá pasado nada ni acá ni allá.
No pasó nada en Vietnam, ni en Haití, ni en Afganistán, ni en Nicaragua, ni en Irak, ni en Chile, ni en...
Hagamos de cuenta que acá nunca pasó nada.
Nadie vino nunca a invadir, ni se llevó nada de ningún lugar, ni bombardeó nunca un país para apropiarse de sus riquezas, ni derrocó nunca un gobierno democrático solo porque no quería a sus empresas haciendo esos que las empresas siempre hacen.
Vamos a olvidarnos de todo. Que acá no pasó nada.
Pero eso sí: que no siga pasando.
Hagamos de cuenta que acá no pasó nada. Después hagamos de cuenta que allá no pasó nada.
Con un poco de paciencia no habrá pasado nada ni acá ni allá.
No pasó nada en Vietnam, ni en Haití, ni en Afganistán, ni en Nicaragua, ni en Irak, ni en Chile, ni en...
Hagamos de cuenta que acá nunca pasó nada.
Nadie vino nunca a invadir, ni se llevó nada de ningún lugar, ni bombardeó nunca un país para apropiarse de sus riquezas, ni derrocó nunca un gobierno democrático solo porque no quería a sus empresas haciendo esos que las empresas siempre hacen.
Vamos a olvidarnos de todo. Que acá no pasó nada.
Pero eso sí: que no siga pasando.
noviembre 09, 2013
Buenos días
Se despierta con un solo ojo, deja cinco minutos más de sueño al otro. Tiene ese encanto, esa media sonrisa de recién despertarse. Esa forma felina de estirarse despacio hacia mi, ese acercarse refregándose como gata que espera le acaricien la espalda.
Alguno va a odiarme por esto, pero hace que la alarma puesta media hora antes de la hora de levantarse sea más música que la novena de Beethoven.
Se despierta con un solo ojo, deja cinco minutos más de sueño al otro. Tiene ese encanto, esa media sonrisa de recién despertarse. Esa forma felina de estirarse despacio hacia mi, ese acercarse refregándose como gata que espera le acaricien la espalda.
Alguno va a odiarme por esto, pero hace que la alarma puesta media hora antes de la hora de levantarse sea más música que la novena de Beethoven.
noviembre 06, 2013
El Nogal del abuelo
Pienso en aquello de "plantar un árbol". Pienso en las tradiciones que vienen de no sabemos cuándo que decían que en los árboles viven los espíritus de los ancestros.
Se dice del hijo y del libro que son formas de inmortalidad, pequeños consuelos.
¿Será el árbol que plantamos nuestra casa en el más allá? Por las dudas, cada tanto me acerco al nogal del abuelo y le cuento cosas, le pido ayuda, o simplemente le ando cerca como haciéndonos compañía. Y pienso, cada tanto, en qué árbol me gustaría vivir.
I'worry
Pongo la pava en el fuego y Julio Sosa me pregunta "¿Quién fue el raro bicho que te ha dicho, che pebete, que pasó el tiempo del firulete?". Mi abuelo escuchaba a Julio y de él heredé algunos discos viejos con sus temas más clásicos.
Al atardecer él se metía en un pequeño taller que se había armado en el fondo de la casa y allí corríamos mi primo y yo a meter las narices ─cosa que mi abuelo odiaba pero a sus nietos nos lo permitía sin chistar─ y los tangos sonaban sin imaginarse que dos décadas después seguirían cantando en otro lugar, en otra casa, y en una computadora que esos años ni siquiera imaginaban.
Mi abuelo me dejó, entre otras cosas que no se tocan, la música: D'Arienzo, Julio Sosa... Cosas que eran partes de él y, cada vez que alguno de ellos canta, el familiar espectro se acerca, se queda sentado a mi lado escuchando y soñando, tal vez, con un mate que ya no puede sostener.
Así la familia continúa, así viven los que ya no tienen vida.
Entonces pienso en los nietos modernos. Los abuelos ya no escuchan radio, ni discos. Hoy los nietos llegan y en televisores a todo color y en HD un periodista que deshonra la profesión se pelea con una conductora de un metro noventa que la tiene más larga que él.
Dentro de dos o tres décadas los nietos modernos no tendrán de sus abuelos más que un montón de fotos digitales que tendrán la insolencia de ni siquiera ponerse amarillas. Cada generación va dejando menos: menos música, menos libros, menos todo. Nos estamos yendo irremediablemente, para siempre, y sin dejar un ventana mínima por la que asomarnos a compartir un mate y una canción con nuestros nietos.
octubre 19, 2013
Bogotá
Un morro, la ladera de un cerro cubierta de verde, una autopista a lo lejos, una fila de techitos iguales. De todos los lugares llegan voces que hablan y todos los paisajes nos dicen cosas cuando uno sabe escuchar. Y aunque casi siempre me traigas hermosas palabras de amor, a veces escucho tu voz como un lamento, como una elegía a lo que pudo ser y no fue. A veces me cuentas mis errores, o mis ausencias; a veces me das consuelo, me ayudas a dormir feliz.
Otras, solo me torturas el alma dicéndome "despierta, que aquí te está esperando ella".
Un morro, la ladera de un cerro cubierta de verde, una autopista a lo lejos, una fila de techitos iguales. De todos los lugares llegan voces que hablan y todos los paisajes nos dicen cosas cuando uno sabe escuchar. Y aunque casi siempre me traigas hermosas palabras de amor, a veces escucho tu voz como un lamento, como una elegía a lo que pudo ser y no fue. A veces me cuentas mis errores, o mis ausencias; a veces me das consuelo, me ayudas a dormir feliz.
Otras, solo me torturas el alma dicéndome "despierta, que aquí te está esperando ella".
Una gillette en el tobogán.*
Cuando era chico, los juegos de la plaza no era común que estuvieran en el patio de una casa. Salvo alguna hamaca medio artesanal, a lo "hágalo usted mismo" pero no más que eso.
Sin embargo, en los últimos años han proliferado las grandes jugueterías que ofrecen, embalados y listos para armar, este tipo de juegos. En su propio patio, su propia plaza.
¿Pública? No, privada. Estos juegos son para armar y disfrutarlos entre las mismas paredes que vivimos encerrados.
Es lógico, los parques públicos ya no son seguros.
Como tampoco son seguras o buenas o de calidad las escuelas públicas, ni los hospitales públicos o ningún espacio que pueda definirse de esta manera. Lo público, lo de todos, ha quedado en el recuerdo. Lo seguro, lo saludable, lo bonito, es lo privado, lo mio, no lo nuestro.
¿Cuántas empresas que fabrican estos juguetes han rezado por años para que los parques públicos ya no sean seguros? ¿Cuántas empresas, en general, de todos los rubros, han estado rezando a Dios ─es decir, financiando a nuestros gobiernos─ para que lo público, lo nuestro, ya no sea ni tan seguro ni tan sano ni tan lindo como lo privado, lo mío.
Quizás llevamos décadas desde que un director general o gerente de ventas descubrió que lo público, lo de todos, es riqueza de nadie pero lo privado era el negocio de quien pudiera comprar gobiernos y comenzó a convertir países enteros en sectores privados.
*El título pertence al primer CD del grupo argentino "Autofagia".
octubre 04, 2013
De Galeano a Chevrón, pasaje de ida y vuelta.
Si hay un intelectual al que hayan convertido en bandera en estas últimas décadas ese es Eduardo Galeano.
Bastión de los gobiernos populistas de América Latina, Galeano definió las políticas y los discursos pro Latinoamérica de los últimos años.
Todos los jóvenes que apoyan estos gobiernos lo leen como si de un profeta se tratara. Y tiene sentido.
Lo que no tiene sentido es que aquellos que hayan leído sus libros sean, hoy por hoy, en Argentina, "nacionales y populares".
En 1998 Galeano publica "Patas arriba", un resumen del mundo moderno, corrupto y criminal en un tono irónico, como si se tratara del programa educativo de una escuela para triunfar en este mundo.
En ese libro Galeano dedica todo un capítulo entero a la impunidad de las grandes corporaciones culpables de crímenes de lesa humanidad.
El capítulo de los "modelos a estudiar" está dedicado casi en su totalidad a una empresa: Chevrón.
Allí se nos cuenta sobre los fusilamientos y ahorcamientos de la dictadura nigeriana a mediados de los '90 y cómo el mismo dictador explicaba estos hechos afirmando que la empresa Chevrón así se lo exigía a cambio de invertir en su país: debían asegurar la estabilidad de la empresa y exterminar a todo aquel que denunciara el envenenamiento del medio ambiente ya que eso afectaba negativamente la imágen de la empresa.
Y el gobierno de Nigeria, cumplió. Como los gobiernos de otros 23 países en los que Chevrón tenía el derecho de apropiarse, como mínimo, del 25% del petróleo extraído sin pagar por él.
Cóbrese a nombre de Platón.
Un avión en Tailandia, un aterrizaje forzoso, los pasajeros dicen haber sido rescatados por una mujer vestida como típica tailandesa que desaparece sin dejar rastros.
Una nota corta sobre el misterioso episodio.
Un montón de cristianos comentando maravillas de la Virgen María.
Esto pasó hace varios siglos en México. Los mayas no dejaban de adorar a su Diosa creadora sin importar el esfuerzo que hicieran los cristianos por hacerlos entrar en razón. Entonces el Vaticano la vistió diferente, le cambió el nombre y la convirtió en la Virgen de Guadalupe.
Lo gracioso (déjeme ser optimista) es ver a tanto Cristiano superado adorando a una mujer que vino de Venus y se convirtió en la madre fundadora de los pueblos meso americanos, muchos miles de años antes de que, en la otra punta del mundo, una virgen (literalmente "mujer soltera, que no ha tenido contacto con hombre", ya que la virginidad debía perderse en la noche de bodas) pariera un niño.
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