enero 26, 2013


Cosquín: con las botas limpias de tierra.

Hace unos pocos días discutíamos por qué Cosquín era un constante repetir de la "fórmula Nocheros" y estuve prestando atención a algunas cosas que lamentablemente se han vuelto el pan nuestro de cada día en lo que debiera ser el mayor Festival de nuestra música.
Con el pretexto de "modernizar" el folclore ─ahora resulta que las manifestaciones verdaderamente artísticas y originarias de un pueblo pasan de moda─ han convertido el folclore en otra cosa. Dicen, y es fácil descubrir que mienten y por qué mienten ─money, money, money─ que el folclore se actualiza, se renueva, adquiere nuevas características que lo ponen al día con el gusto del público.
Lo cierto es que de moderno, el folclore argentino no tiene nada. Salvando a duras penas el último disco de Abel Pintos, "Revolución" (una revolución escasa pero, al menos, verdadera dentro de su insuficiencia) el resto pretende confundirnos para vendernos algo que de folclórico tiene tanto como Pappo o Valeria Linch. El folclore argentino es hoy, en el mejor de los casos, buen rock argentino; en el peor, música melódica. De folclore, nada. Anoche se presentó Jorge Rojas, uno de los preferidos por el público femenino. Lo acompañaron sus dos hermanos, "traídos directamente del Chaco-Salteño",  región del país que poco falta para que deje de reconocer a quienes se autoproclaman sus hijos en nombre del mercado. Como otro que también salió de esa zona ─el Chaqueño Palavecino─ los Rojas parecen no haber conocido el folclore ni de cerca.
El esfuerzo, casi sobrenatural, que hacen estos falsos cantores para arruinar zambas y chacareras es prodigioso. El 10 o 20 por ciento de las cuerdas vocales de estos tres hermanos debe haber muerto anoche sobre el escenario Atahualpa Yupanqui ─¡ay de ellos si resucitara el Maestro!─ en un esfuerzo inentendible, inexplicable, injustificable, de alcanzar notas que son más propia del canto lírico o melódico que del folclore.
Convertir el folclore en otros géneros musicales diciendo que se lo está modernizando es, cuando menos, una equivocación.
Y es que modernizar al folclore no hace falta.
Una de las principales características de todo hecho folclórico ─característica que, a la vez, lo define─ es su carácter popular. Esto significa que el folclore pertenece al mismo grupo social que lo ha ido construyendo y que en el tiempo va modificándolo de forma natural. El folclore, para ser tal cosa, debe actualizarse solo. Sí, como el antivirus o el Windows de tu compu. Todo elemento folclórico se reinventa cada vez que se lo practica.
No hace falta comprarte una pedalera propia de Iron Maiden para tocar una baguala para modernizar el folclore. Bastará, si uno tiene cierta capacidad artística, con interpretar las obras de una manera no imitativa. No copiar es la regla número uno de cualquier hecho folclórico. Y no copiar es la forma de reinventar la música folclórica.
Interpretar cada obra como si fuera nueva y propia es lo que moderniza, actualiza, el folclore. Cuando un músico nacido y formado un siglo después de la composición de un tema lo interpreta con su propia voz, el folclore se está actualizando.
Esa es la verdadera modernización del folclore. No la que nos quieren vender. Usar guitarras eléctricas no moderniza el folclore, lo convierte en rock; cantarlo estirando la tesitura original de un tema hasta alturas inexistentes ─exponiendo al público, en la mayoría de los casos, a tener que visitar al otorrinolaringólogo dentro de las siguientes dos semanas─ no lo moderniza, lo convierte en música melódica.
El verdadero folclore responde a su propia tierra. Va mucho más allá de una simple repetición de patrones rítmicos. A la música escrita dentro de esos patrones se los denomina "aire de..." o "...canción". "Aire de zamba" o "Zamba canción" no son parte del folclore, sino de la música popular de autor y, en los mejores casos, académica.
En lo que va de Cosquín no hemos tenido el placer de escuchar música folclórica argentina ni por equivocación ─¡cometen tantos errores que bien podrían equivocarse una vez para bien!
Hoy terminan las noches de competencia. Para mañana quedan entregas de premios, menciones, repetición de los artistas que todavía no viven de la música y alguna otra cosa.
De cardón y algarrobo, del olor a guitarra de buena madera, de cantores auténticos...ni un poco. De la tierra, ni una partícula de polvo. Habrá que guardar el plumero unos años y dejar esas botas caras de cowboys que tanto les duele ensuciar y salir a empolvarnos con nuestra tierra otra vez. Si es que nos queda algo de memoria.

enero 24, 2013


Fulano inventa, en 1945, una máquina del tiempo; y desaparece. Veinte años después, en 1965, reaparece cayendo desde el cielo en su fantástica máquina. 
Tardó veinte años en llegar del '45 al '65. Igual que todos. Pero él lo hizo en una máquina del tiempo.
Que los dioses nos amen todavía. No vislumbro otra esperanza.
El hombre está acostado. Desde su perspectiva, ve sus pies allá, al otro extremo de su cuerpo y se siente largo, siente la extensión de su cuerpo de manera sobrenatural. Entonces ella se recuesta a su lado, y los pies se tocan, las rodillas se tocan, y así, hasta tocarse las bocas. Y el hombre que se sentía sobrenaturalmente largo es, apenas, tan largo como la mujer que duerme a su lado.

enero 05, 2013

El amor es un bicho que mide seis meses de alto, y un par de años de ancho.

diciembre 22, 2012


Pobreza y marginalidad.

La pobreza es una carencia material. El pobre no interioriza estas carencias y estas nunca tienen consecuencias en su vida no material. Entiende cuales son sus necesidades y solo pretende satisfacerlas. No siente la pobreza como una incapacidad que lo separe de los demás hombres y vive dentro de la sociedad y, dentro de ella, busca resolver sus carencias materiales.
El marginal, en cambio, se define por su falta de pertenencia. Vive, precisamente, "al margen" y culpa de esto a los demás. La diferencia entre el pobre y el marginal ocurre en el interior de la persona, no en sus posesiones materiales. El pobre carece de bienes necesarios para la subsistencia, mientras el marginal sufre carencias emocionales. Siente que ha sido dejado al margen, culpa de ello a los demás y buscará, por sobre todas las cosas, posicionarse por encima de quienes él siente que lo han marginado.
En su papel de víctima, el marginal podrá hacer uso de cualquier recurso, aún aquellos que sean ilegales, porque su lucha es por hacer justicia. En su interior, su venganza será un acto de justicia.
La marginalidad no tiene que ver, necesariamente, con la pobreza. El marginal podrá tener bienes (incluso haber logrado una buena fortuna) y aún así sentirse marginado por personas o sectores con mayores riquezas aún que él. Ejemplos de esto puede verse de a cientos en la política de nuestro país.
La marginalidad puede encontrarse en cualquier sector, en cualquier hombre, sin importar raza, creencias, posición económica. Marginal es todo aquel que se siente al margen y sin las oportunidades que cree merecer. Desde el pobre que roba comida hasta el funcionario público que se envuelve en impunidad para poder sentirse por encima de todos, incluso, de la misma ley. Desde el empleado que cumple con su trabajo con desprecio hasta el político proscrito que se convierte en tirano.
Cualquier semejanza con la realidad política, económica y social de nuestro país NO es consecuencia.

diciembre 10, 2012


Entre todo o nada, ir por todo


¿Por qué es tan importante para el oficialismo permanecer, como sea, en el poder?
Sin Cris no hay Kirchnerismo, ni Gobierno, ni poder, ni nada. Y lo saben.
Tanto para  los funcionarios del oficialismo como para los intelectuales que defienden el relato desde los medios, el futuro no tiene nada de incierto: el mismo día que Cristina entregue la presidencia (sea en 3 años o 30) ellos tendrán que deponer sus armas, dejar sus privilegios de cortesanos, ponerse a disposición de la Justicia, etc..
El día que dejen de ser oficialismo serán nada.
El Gobierno ha mantenido su imperio y su relato a través de fondos  públicos. Cada militante, cada periodista, cada anuncio en la TV Pública (aunque no siempre sean anuncios del gobierno como incluir en la propaganda oficial una película privada sobre Él), cada relator del futbol para todos, cada artista en la Plaza...todo se paga y se financia con dinero del Estado.
No hay una sola columna de este gobierne que no esté asentada sobre fondos públicos. Pero lo más grave, y lo saben, es la falta absoluta de argumentos.
El día que Cristina entregue el mando a quien sea que siga, y el Kirchnerismo deje de ser oficialismo, perderá hasta el último centavo con el que se mantiene toda la estructura de poder y del relato. No estarán los $40mil pesos para pagar la bella mierda de Barone; ni los $100mil dólares por recital que cuesta alimentar el asco de Fito Paez por la oposición.
No habrá un solo peso del Estado para seguir financiando aduladores. Ni argumentos con mantenerlos cerca.
Todos lo saben, esto no es noticia. Cada periodista que el relato compró no podrá pagarse; cada militante que se proclamó un soldado de Cristina, tampoco.
Por eso es que necesitan el poder absoluto. Por eso es que hay que defender el Modelo con la vida, porque hay que aferrarse a las arcas del estado con uñas y dientes.
El Poder, para el Kirchnerismo, no es una opción, es la única forma de supervivencia. El día que el Kirchnerismo sea oposición no habrá dinero para llenar plazas, comprar votos, pagar la lealtad de los grandes señores feudales de las provicias del interior (que, obviamente, respoderán al nuevo oficialismo).
El Kirchnerismo sabe que ser oposición no es algo viable. O son oficialismo o son nada.
Mientras tanto, se aferran a lo que sea, compran los soldados que sea necesario para llenar una plaza...y no la llenan. Con Charly García, Fito Paez y otros nombres más; con todos los colectivos comprados para la ocasión...el Kirchnerismo no juntó ni la mitad de la gente que llenó la Plaza el 8N (gente que fue GRATIS).
¿Sabés qué pasa? Ahora Cris prefiere gastar 2 millones de dólares en la chacrita de Máximo en lugar de invertir en soldados. Y es que Cris sabe que en tres años se le cierra la canilla y, más que pensar en sus soldados, hay que pensar en la familia.
Del sillón cuelgan y colgarán durante los próximos tres años, los miles de soldados que quieren evitar lo inevitable: la caída.

noviembre 03, 2012


El humilde curita de Purmamarca, hace ya algunas décadas, cuando todavía mis huesos me dejaban llegar a las alturas del norte, era un hombre de una fe intensa, inquebrantable. Afirmaba tener, con visible orgullo, su fe intacta, tal como se corresponde a un hombre religioso.
Con esa fe construía escuelas y enseñaba a los aborígenes, sin ocultar la culpa que lo movilizaba en aquellas tareas.
─Estos son los huérfanos que creó la Iglesia─ decía.
 Era un curita humilde que tenía esa costumbre tan mal vista por su propia Iglesia, la costumbre de pensar.
En las conversaciones que pudimos tener por aquellos años me enseñó muchas cosas, no solo sobre la fe sino también sobre la vida.
Recuerdo una tarde mateando bajo el único árbol que por entonces crecía en la zona y que estaba, naturalmente, sembrado en el patio de la pequeña Iglesia de adobe en la que daba sus misas.
─ Me cuesta creer ─dijo esa tarde─ en los milagros que adjudican a Cristo. No puedo, y no es que mi fe esté dañada, es solo que que los hombres no hacemos milagros. Cualquiera que haya vivido sabe que un hombre es incapaz aún de los más pequeños e inútiles milagros. Y Jesús era un hombre.
Llegado a este punto se detuvo y se quedó mirando el camino que se alejaba del pueblo, como si esperara que ese mismo camino le devolviera a alguien que hacía mucho le había quitado.
─En cambio, las mujeres...─ dijo.

noviembre 01, 2012

El poeta había desaparecido de las librerías. Años sin libros nuevos, sin un poema. Y es que hacía años buscaba palabras para aquella mirada.

octubre 31, 2012


Teoría de los espejos:

I. En cada espejo duerme el reflejo completo de todas las cosas, menos de si mismo. Para poder reflejarse a si mismo necesitará, indefectiblemente, de otro espejo.

II. Cuando dos espejos se encuentran ocurre, como una antigua magia, el amor.

octubre 24, 2012

Los Staretzis
(A León Tolstoi y su larga barba)


Aún cuando nos empujen, nos obliguen, aún cuando nos impongan disfraces, nos quieran cambiar; aún cuando nos dejen solos, nos rodeen sin acompañarnos, aún cuando nos digan qué pensar y qué sentir, aún cuando nos quieran uniformar, aún cuando juren querernos sin querernos, seguiremos resistiendo.
Podrán cambiar un día nuestra apariencia, pero no cambiarán nuestros ideales. Siempre, sin dar una tregua, volveremos a ser los Staretzi.
Hagan los que hagan, digan lo que digan. Resitiremos a la mediocridad y seremos verdaderos.

octubre 23, 2012



Y ahora a trabajar. No de "escritor". Quizás por eso es que a uno le cueste verse como lo que es y asombrarse cuando alguien se refiere a uno por la profesión que a uno mismo le da vergüenza, a veces por humildad, adjudicarse.
Uno no puede ser feliz ni sentirse plenamente realizado sin ser lo que es.
Ya siglo XXI y todavía los estados no entienden que "trabajo" es igual a "ser". No soy un desocupado que escribe, SOY un escritor, tengo trabajo.
Mientras, las voces del estado nos dicen que crean fuentes de trabajo. Pero en realidad ocupan gente poniéndola a hacer cosas.
Eso ni es trabajo ni dignifica. Trabajo digno es vivir de la vocación, de lo que uno hace y es.
¿Un ingeniero taxista? ¿Un músico quiosquero?
Esto no es cuestión de un gobierno u otro, ni de ideologías políticas ni nada de eso. Acá no hay "culpables": es el concepto de "vida digna" medieval que tenemos todavía y que todavía manejan nuestros estados.

¿Cómo un escritor puede ser un desocupado cuando escribir es algo tan infinito? ¿No hay nada que pueda escribirse acaso?
¿Se nos gastó el abecedario? ¿El diccionario? ¿Cómo puede alguien que escribe no tener nada qué escribir? ¿Cómo un escritor puede ser un desocupado?

Pero no soy un desocupado, un hombre sin trabajo: SOY un escritor, trabajo jamás me falta. Me falta un sueldo, un ingreso directamente asociado con lo que hago y soy.
Mientras haya una historia que contar, un sentimiento que expresar, tendré trabajo. Lo que nunca tendré es la dignidad de ser lo que soy mientras sigamos creyendo que trabajo es cualquier cosa que uno haga por dinero. Para el que hace lo que le digan por dinero existe un término: mercenario. El trabajador es quien hace lo que es y vive de ello.
A los gobiernos, por favor, recomiendo que tomen nota.

octubre 13, 2012


Solían llamarme de la empresa que mide el rating de los programas de televisión. Ya saben: llaman por teléfono para preguntar qué programas miras y esas cosas.
Con esa información ellos después deciden qué cosa es la cultura que vale y tiene un espacio en los medios.
El tema es que desde que me mudé a la capital empezaron las llamadas ─por alguna razón nunca llaman al interior.
Yo respondí siempre con la verdad, intenté colaborar, pero no han llamado más. Dicen que tirarme en la cama a recordarte no cuenta para la medición del rating. Yo creo que es porque saben que perderían.

octubre 05, 2012


Paradoja de la lluvia:

La lluvia inspira. A muchos la lluvia nos inspira. Tal vez porque obliga al reclutamiento. O porque es como regar la nostalgia.
Cuando llueve es más placentero sentarse a escribir con la taza de café junto al computador (cada cuál con sus gustos).
Pero cuando llueve me cuesta, si no es que me resulta imposible, dejar de escribir sobre la lluvia. 

Las tardes que no había mucho para hacer se entretenían recorriendo el contorno de las sombras. Un día era la sombra de una simple hoja, otro, sombras con formas más complejas, pero siempre pequeñas formas, distancias accesibles. Cuando terminó la época de recolectar hojas, las dos hormigas emprendieron la aventura más grande de sus vidas: perseguir la sombra de un pájaro que cruzaba el cielo hasta donde él las llevara.

octubre 03, 2012



"El Senado aprobó esta tarde en el recinto una declaración similar a la que fue suscrita en la Cámara de Diputados para instar a las fuerzas de seguridad a "adecuar sus acciones a pautas de funcionamiento democrático y subordinación a las autoridades legalmente constituidas"."

Ya está, ahora sí que no sé quién le está tomando el pelo a quién. 

Y mientras el ejército toma las calles de Buenos Aires al grito de "el pueblo no se toca" y el Comandante Chávez detiene a periodistas argentinos que fueron a Venezuela como veedores internacionales en las elecciones del próximo domingo, Barone ya entregó CV en mesa de entrada en Clarín, Cristina ya encargó el discurso que termine con la frase "la casa está en orden" mientras pide al ejército la lista de los posibles desaparecidos para ir empezando los trámites de expropiación de sus bienes como en los viejos tiempos, Máximo encargó 5000 AK-47 por si hay que sacar a La Cámpora a defender la democracia al estilo "montonero" (y de paso empezar su carrera política como su papi y su mami), Victor Hugo se babea pensando en volver a ser un periodista amigo de las FFAA,  y las masas militantes instalan el hashtag #GolpedeEstado en las redes.

Tarde entre soleada y nublada. El ejército pide tranquilidad y defender la democracia, el gobierno electo defiende y justifica el ataque a la prensa argentina en Venezuela.

Los unos y los otros. 

octubre 02, 2012


Yo creo en las mariposas como otros creen en ángeles o esas cosas. También que están especializadas según sus colores. Por ejemplo, las amarillas, que aparecen cuando alguien toca algún instrumento musical; las atigradas, que traen trabajo cuando alguien necesita dinero; o las blancas, que protegen a los enfermos.
Yo creo en las mariposas como otros creen en ángeles o cosas así. También creo en los animales totémicos, protectores. Y por eso hace algún tiempo traje a casa un gato que encontré abandonado. 
Creo que a pesar de nuestra indiferencia hay una gran variedad de animales ─seres─ velando por nosotros. Y también, desde que el gato está en casa y no deja de cazar las mariposas, que son muy celosos entre ellos.

Odiaba despertar cada mañana y ver ese tatuaje en su brazo. Despertar y verlo, antes que a cualquier otra cosa, la enfermaba, le revolvía el estómago. A veces, después de hacer el amor se quedaba mirándolo, con algo de ridícula sensación de victoria. 
Pero siempre que se dormía viendo ese tatuaje soñaba con esa otra mujer, con con su hombre haciéndole el amor a esa otra mujer mientras ella observaba todo desde uno de sus brazos. Entonces era esa otra la que se reía victoriosa de ella. Y así despertaba y ahí estaba ese fantasma en el brazo de su hombre.
-Si fue un error- se defendía él -ya está hecho, está ahí te guste o no, no se puede quitar con nada y tendrás que acostumbrarte. Es solo un tatuaje.
"Si fue un error" se repetía ella, con bronca. Para ella cada una de sus palabras parecía otra, opuesta, que le sonaban más a un "todavía la amo" que a otra cosa. Y tendría que acostumbrarse; pero le resultaba imposible. Sobre todo después del día que consiguió el dinero para la operación que borraría el tatuaje y él se negó diciendo que no estaban en condiciones de gastar semejante fortuna por algo así. 
Fue entonces cuando una mañana que él estaba fuera de casa, ella, con la vista perdida por la ventana que daba a la placita de enfrente, y haciendo sonar un mate como quien trata de sacar agua de las piedras tomó la decisión. Lo dejaría, a pesar del asco que le daba la idea de dejárselo a esa otra, pero encontraría la manera de no dejar que ella se quedara en esa cama con él.
Todo el lunes pasó como pasan los lunes. Ella no habló más que para susurrarle al gato un secreto que solo compartiría con él. A él ni lo saludó cuando llegó de la calle, pero aquello había dejado de ser extraño desde que la relación ya no funcionaba como al principio.
Por la noche se amaron como si nunca fueran a hacerlo otra vez. Y él se durmió. Mientras ella le acariciaba el brazo -el del tatuaje- con la mirada satisfecha, de vencedora que sabe que ganó.
Antes que amaneciera lo despertó el ruido de la puerta y la buscó, quiso hablarle pero una sensación desconocida se lo impidió. Apenas podía verse algo en la obscuridad que todavía luchaba por quedarse y él no podía encontrarla pero tampoco podía entender a esa sensación entre caliente y húmeda que lo rodeaba. Quiso incorporarse y descubrió que tenía la mitad del cuerpo dormida. 
Cuando sus ojos se acostumbraron a la obscuridad notó junto a la puerta por la que ella se había ido para siempre una pequeña sierra de cirujano que, ensangrentada, brillaba con la primera luz del día.

septiembre 28, 2012


Me niego a creer que exista la pobreza porque existe la riqueza.  Suponer, como se hace habitualmente desde los llamados "gobiernos populistas" en América Latina que la pobreza es causada por la riqueza de los demás es como creer que que algunas relaciones de pareja fracasan porque otras funcionan.
Afirmar que la suerte de unos es la desgracia de otros es el argumento más peligroso al que nos exponen como sociedad y, más aún, como individuos. Es la génesis del egoísmo  y el individualismo agresivo que reina en nuestras sociedades.
Culpar a los demás de las propias miserias es la mayor miseria de un ser humano. A partir de cierto momento de su vida, cada hombre debe hacerse responsable de su propia suerte. Las circunstancias en las que uno vive pueden haber sido, inicialmente, externas y ajenas, pero tarde o temprano, serán consecuencia de los propios actos y de las propias decisiones que haya tomado cada uno cada circunstancia.
Esto es lo que en filosofía se llama "ética": la capacidad de ser uno quien determine su propia existencia, el criterio con el que tomar las propias decisiones de acuerdo a lo que uno persigue bajo el nombre de "felicidad".  A estas mismas reflexiones, pero a nivel social, las llamamos "moral". La moral es la ética de un grupo social, de una cultura, aquellas cosas que son correctas o incorrectas, que están permitidas o no dentro de una sociedad.
Que la pobreza sea un problema económico es mentira. La pobreza es un problema ético y moral. Que un hombre pretenda mejorar su situación económica gracias a dádivas del gobierno de turno, o que un obrero trabaje doce horas al día por monedas no es un problema económico sino ético de quien ha decidido no asumir su propia vida o de quien ha escogido la explotación como forma de interacción con sus semejantes.
Esto no nace de una incorrecta postura económica sino de una carencia ética en la persona que así se conduce hacia si mismo y hacia los demás. Cuando esto es ejemplo de casi la totalidad de las relaciones, el problema entonces es moral, de toda la sociedad como tal en cuánto a los valores que predica y permite en sus miembros.
La riqueza no es la causa de la pobreza, sino su solución. En una sociedad moralmente encaminada hacia valores más humanitarios que materiales, la pobreza del pobre se termina cuando la sociedad en su conjunto mantiene un accionar ético encaminado a la justicia y el reconocimiento del trabajo.
Vivimos en una sociedad que ha exagerado la importancia de lo material a la vez que devaluaba el valor del trabajo. Se piensa más en cuidar las propias ganancias que en pagar al trabajador lo justo. Sin importar las horas que alguien dedique a su trabajo, el pago nunca permite a un empleado vivir en las mismas condiciones de comodidad que su empleador.  Nunca un emprendimiento se mantiene sin el trabajo ─imprescindible─ de sus empleados, pero irónicamente, las ganancias solo mejoran la calidad de vida de los empleadores.
¿No es acaso un problema ético ─y no económico─ que algunos vivan del esfuerzo de los demás? ¿Por qué entonces el discurso oficial sigue engañándonos con esta falacia?
La respuesta es política: la ética es el peor enemigo del gobernante. Un pueblo moralmente sano es imposible de manipular, mientras que un pueblo sin moral es arcilla en manos de cualquiera. Si se diera una formación ética a cada ciudadano, esto es, si se le enseñara a tomar sus propias decisiones de acuerdo a lo que considere correcto, dentro de una moral en la que el otro no fuera una herramienta para el propio beneficio, pronto los estados irían disminuyendo sus funciones hasta un día desaparecer.
Ningún gobierno está dispuesto a llegar al punto en que la humanidad no necesite estados. Todo poder vive para mantenerse en el poder.
¿Cómo podría entonces una decisión económica resolver la pobreza? No podría. La historia nos demuestra que cada vez que un gobierno tuvo por bandera erradicar la pobreza expropiando y saqueando a los ricos, solo consiguió aumentar la pobreza inicial al no haber nunca atacado el problema desde su verdadera naturaleza.
Sin ricos, sin riqueza, jamás lograremos erradicar la pobreza de nuestras sociedades.
Pruebe repetir varias veces la siguiente afirmación: "Vamos a terminar con la pobreza sacándole la riqueza a los ricos".
¿Cuántas veces puede repetirla uno sin sentir que está faltándole el respeto a la poca inteligencia que nos queda? ¿No resulta obvio que es imposible erradicar la pobreza creando más pobres? ¿Redistribución? Piénselo un poco más y explíqueme cómo es que cambiando un pobre por otro se termina la pobreza. El concepto político de redistribución de la riqueza puede llevar solo a dos resultados: o cambiamos un rico por otro, o cambiamos un rico por muchos pobres menos pobres.
Nunca podremos cambiar un rico por muchos ricos porque la lógica lo impedirá: si quitamos $10 a un hombre no podremos darle $10 a 10 hombres. Solo podremos darle $10 a uno o $1 a 10. Cambiamos un rico por otro rico, o un rico por diez pobres.  Solo es posible la distribución de las riquezas cuando los $10 iniciales se transformen en más.
Hasta aquí sí es economía. Pero aún nos queda un problema: hemos sacado $10 a un rico, los hemos multiplicado y ahora podremos dar $10 a 10 hombres. ¿Así sí funciona dice usted? Le digo que no. No erradicó la pobreza, ya que ahora tenemos a 10 hombres con $10 cada uno y al rico inicial sin nada. Hemos creado un pobre. Mientras erradicábamos la pobreza, creábamos nuevos pobres. Estadísticamente bajamos la pobreza de 10 a 1. Éticamente, arruinamos a un hombre. Esto ya es moral.
Podemos trabajar entonces en aumentar esos $10 a $120, dar $10 a 10 hombres, devolverle así los $10 al rico y que éste además haya obtenido una ganancia igual a la que obtuvieron quienes trabajaron con él. Eso sería justo sin dudas ─siempre que los 10 hombres hayan sido quienes trabajaron para multiplicar esa fortuna inicial.
De todos modos, hemos logrado la bendita redistribución de las riquezas de la que tanto se habla. La ironía es que no tuvimos que expropiar, robar, saquear, ni quitarle nada a nadie. Otra vez descubrimos a los gobiernos populistas en una mentira. La riqueza no era la culpable de la pobreza, sino su solución. Defendimos la riqueza del rico ─en vez de atacarla con fines discursivos─, la aumentamos y distribuimos las ganancias entre los ya-no-más-pobres que trabajaron en aumentarla.
¿Cómo pudo pasar esto? Con once personas que colaboraron, con inversión o con trabajo, que compartieron esfuerzos por igual y repartieron las ganancias con equidad. Es decir: colaboración, esfuerzo, trabajo, equidad...¿son estos conceptos propios de los manuales de economía?
A esta altura le vuelvo a preguntar: ¿realmente la pobreza es un problema económico que se soluciona a partir de políticas económicas ilegales como el saqueo o el robo o es un problema moral que se soluciona con una correcta formación ética de los individuos y una moral sana imperando sobre la sociedad?
Piénselo.




septiembre 26, 2012


Le gustaba el olor a tierra mojada. Le traía recuerdos de otro tiempo, de una época que no recordaba del todo aunque tampoco había olvidado por completo aún.
Las tardes de lluvia se relajaba y dejaba que  el agua lo empapara por completo, lo recorriera como alguna vez lo había recorrido la sangre por todo su cuerpo.
Sí, aquel era un muerto feliz, un muerto que disfrutaba su sueño infinito y se despertaba solo cuando llovía, y el olor a tierra mojada lo rodeaba por todas partes como una enamorada que lo abrazaba.
Y el muerto disfrutaba de aquello. Lo llamaba amor y creía que la lluvia era su novia.