Existe un libro con un único poema infinito. Cada verso narra un beso y en la suma total de ellos están escritos todos los besos. El Poema está compuesto en estrofas que hablan de dos únicas personas. Sin embargo, es éste el único libro de la Biblioteca del Destino que admite una lectura desordenada, y así muchos han leído dos o más de las estrofas propias a un mismo tiempo.
No hay dos estrofas que contengan la misma cantidad de versos. Conocemos el momento exacto en que empezamos a contar las sílabas de los versos que nos han sido destinados. Pero no el momento en que se gastan los versos que se nos dieron.
julio 05, 2011
La Casa Real tenía jardines y huertos que ahora los ojos del Inca veían como en un sueño.
En ellos habían plantado árboles de todas las especies que en el país crecían, todos contrahechos en oro y plata por amorosas manos. Tronco y copa, con sus hojas y sus frutos. También plantas, de las más hermosas y de las más humildes, con sus hojas y sus flores, y con aves de todas las clases en sus ramas, o bebiendo sus mieles.
También los maizales estaban hechos de plata, con sus hojas, mazorca y cañas, y los cabellos que echa la mazorca eran de oro.
También había pequeños animales: conejos, venados y gamos, y hasta ratas, lagartijas y culebras, magistralmente construidos en oro hueco. Y mariposas en las flores. Por entre los dorados pastizales alguna llama con su dorada lana pastaba estática. También, leones y tigres dorados para mayor regocijo del Padre.
Y todo esto era para dar gracias porque no hubo en el reino hombre, mujer o niño que sufriera de hambre o le faltara alguna cosa. Porque el Padre es Bueno y Generoso. Nos dio la vida y las cosechas cuando nuestros ancestros moraban en cuevas sufriendo por el ánimo y los caprichos del mundo. Nos dio las casas y las ciudades y la Ley.
Ellos, los que llegaron del mar, lo llaman lujo. Porque no lo entienden. Y dicen que entre hermanos dividimos nuestro pueblo, porque tampoco entienden. A mi hermano lo amo y lo amaré, aunque estemos obligados a medir nuestras fuerzas. Porque nuestro Señor debe ser el más fuerte y hábil en los manejos de nuestras gentes. Cuando finalmente el Padre escoga a uno de entre nosotros, nos abrazaremos y celebraremos la victoria no de uno de nosotros si no de todo nuestro país. Porque Huiracocha no se equivoca.
Nosotros nos equivocamos. Creímos ver en sus rostros pálidos a nuestros dioses. Abrimos la puerta a la muerte que trajeron.
Ese hombre que se llama Pizarro, y que ellos reconocen como Señor, hoy ha estado aquí como todos los días. Me ha dicho que al fin mis gentes han pagado el rescate pedido. Siempre me ha tratado con el respeto que debía. Y yo a él. Creo que nos hemos tomado aprecio y veo en sus ojos un dolor que entiendo. Quiere nuestras tierras, nuestros jardines y nuestra gente. Por eso me quitará la vida aunque haya prometido mi libertad.
Huiracocha escogió finalmente a mi hermano y no podré alegrarme con él. Solo por eso mis ojos lloran en esta celda obscura. Quiera el Padre, que Huáscar, allí, en mi amada capital, sea el que nos libre de esta muerte.
En ellos habían plantado árboles de todas las especies que en el país crecían, todos contrahechos en oro y plata por amorosas manos. Tronco y copa, con sus hojas y sus frutos. También plantas, de las más hermosas y de las más humildes, con sus hojas y sus flores, y con aves de todas las clases en sus ramas, o bebiendo sus mieles.
También los maizales estaban hechos de plata, con sus hojas, mazorca y cañas, y los cabellos que echa la mazorca eran de oro.
También había pequeños animales: conejos, venados y gamos, y hasta ratas, lagartijas y culebras, magistralmente construidos en oro hueco. Y mariposas en las flores. Por entre los dorados pastizales alguna llama con su dorada lana pastaba estática. También, leones y tigres dorados para mayor regocijo del Padre.
Y todo esto era para dar gracias porque no hubo en el reino hombre, mujer o niño que sufriera de hambre o le faltara alguna cosa. Porque el Padre es Bueno y Generoso. Nos dio la vida y las cosechas cuando nuestros ancestros moraban en cuevas sufriendo por el ánimo y los caprichos del mundo. Nos dio las casas y las ciudades y la Ley.
Ellos, los que llegaron del mar, lo llaman lujo. Porque no lo entienden. Y dicen que entre hermanos dividimos nuestro pueblo, porque tampoco entienden. A mi hermano lo amo y lo amaré, aunque estemos obligados a medir nuestras fuerzas. Porque nuestro Señor debe ser el más fuerte y hábil en los manejos de nuestras gentes. Cuando finalmente el Padre escoga a uno de entre nosotros, nos abrazaremos y celebraremos la victoria no de uno de nosotros si no de todo nuestro país. Porque Huiracocha no se equivoca.
Nosotros nos equivocamos. Creímos ver en sus rostros pálidos a nuestros dioses. Abrimos la puerta a la muerte que trajeron.
Ese hombre que se llama Pizarro, y que ellos reconocen como Señor, hoy ha estado aquí como todos los días. Me ha dicho que al fin mis gentes han pagado el rescate pedido. Siempre me ha tratado con el respeto que debía. Y yo a él. Creo que nos hemos tomado aprecio y veo en sus ojos un dolor que entiendo. Quiere nuestras tierras, nuestros jardines y nuestra gente. Por eso me quitará la vida aunque haya prometido mi libertad.
Huiracocha escogió finalmente a mi hermano y no podré alegrarme con él. Solo por eso mis ojos lloran en esta celda obscura. Quiera el Padre, que Huáscar, allí, en mi amada capital, sea el que nos libre de esta muerte.
julio 02, 2011
Crimen y castigo de ser Argentino.
Mis amigos más cercanos saben que desde muy jóven he hinchado por cada selección de fútbol que se ha enfrentado a la Selección Argentina. Muchos, que apenas me han conocido, lo han tomado como una falta de patriotismo, o, peor aún, como una muestra de "antipatriotismo". Afortunadamente, nunca fui acusado de traición a la patria.
Mi sentimiento "patriótico" es bastante débil. No he logrado, casi nunca, sentirme argentino. No puedo, aunque lo quiera y lo intente. Lo más que consigo es alguna especie de lástima por ese orgullo que más tiene que ver con la soberbia y el egocentrismo que con el amor por un suelo.
Tengo aquí a mis vivos y a mis muertos. Mi niñez, mi adolescencia, mis primeros amores, mis primeras aventuras en la vida. Todo lo que he sido, y soy, está íntimamente ligado a este suelo. Pero no seré NUNCA un "argentino".
Poco falta para que se cumpla un año de mi primer poema publicado. Desde entonces, he tenido la dicha de que mi poesía me regale amigos de varios países de Latinoamérica. Los medios de comunicación nos permiten hoy sembrar ciertas formas de amistad que no requieren de la cercanía física. En Chile, en Urugüay, en Colombia, en Perú y en Méjico he cosechado algunos afectos distantes, pero, no por eso, menos válidos. Pero hay algo común en el conocimiento con esa gente: el "vos no parecés argentino". Al poco tiempo de las primeras conversaciones aparece ya este comentario inevitable para todos ellos. No he podido, y vaya si me hubiera gustado poderlo, evitar esa vergüenza: la vergüenza de no parecer argentino por parecer "buena gente".
Esa gente tiene, y ha tenido por mucho tiempo, una imagen triste de nosotros. Han aprendido a despreciarnos, y, si me permiten esta confidencia, creo que fuimos nosotros quienes les enseñamos a hacerlo.
Hoy quiero celebrar esas amistades. Saludar a mis amigos bolitas, perucas, chilotes, paragüas...Agradecerles el HONOR de poder ser amigos. Celebrar a esta América hermosa que los Argentinos olvidamos y despreciamos queriendo parecer europeos.
Pero también quiero pedir, por favor, a todos los argentinos, que dejemos de generar el odio que generamos. Que dejemos de creernos lo que no somos. Que seamos, finalmente, un poco, al menos un poquito, de lo que decimos que somos y vamos a encontrar muchísimos amigos en todo el mundo. Amigos verdaderos y que valen tanto o más que cualquiera de nosotros.
Un abrazo sincero a todos mis hermanos latinoamericanos. Y perdón por la soberbia.
junio 30, 2011
Señora, evidentemente extranjera, me pregunta si realmente somos el Tercer Mundo. Ante mi respuesta afirmativa se le encienden los ojos y pregunta por el Cubil Felino. Me quedo callado, no sé qué responder. Comienza a explicarme en un español muy extraño algo de gatos que pelan contra un momia y una espada con un ojo que tira un rayo de luz. "No, señora, no hay ningún cubil felino por acá". Se le nota la decepción. Finalmente pregunta por el Presidente.
"No Señora, ni tenemos Cubil Felino ni León-O es nuestro Presidente. Somos el Tercer Mundo porque somos pobres, no porque seamos los Thundercats"
"No Señora, ni tenemos Cubil Felino ni León-O es nuestro Presidente. Somos el Tercer Mundo porque somos pobres, no porque seamos los Thundercats"
junio 20, 2011
Me he capturado. En mis propias mazmorras me impongo sufrimientos y castigos. Varias veces al día me torturo tratando de conseguir esa información tan preciada, tan urgente.
Todo este dolor para una única pregunta:
¿Quién soy si es que soy alguien?
Ante el silencio vacilo: ¿es esta ausencia de respuestas un intachable estoicismo o simple ignorancia?
Una sospecha ha surgido en mi interior estos últimos días: tal vez no sea más que mi propio enemigo.
Todo este dolor para una única pregunta:
¿Quién soy si es que soy alguien?
Ante el silencio vacilo: ¿es esta ausencia de respuestas un intachable estoicismo o simple ignorancia?
Una sospecha ha surgido en mi interior estos últimos días: tal vez no sea más que mi propio enemigo.
junio 16, 2011
La mujer es puta. Y bien puta la queremos. Y por todos los medios buscamos volverlas más putas para que nada nos falte. Después las abandonamos. Por putas. No queremos que a nuestros hijos los críe una puta, ni mostrarnos en público con una puta. Dicen por ahí: una puta en la cama, una dama para los demás.
Entonces, el problema, ¿es de ellas o de nosotros?
Una broma machista terminó en esta discusión incierta y oscilante entre Diosa Canales, una actriz venezolana, y Sor Juana Inés de la Cruz. Un amiga me muestra una noticia: actriz se desnuda por webcam ante 80mil usuarios. Intentando algo parecido a una defensa, afirma: "Ellos me quieren ver y yo les dejo ver. No entiendo por qué se horrorizan.."
La hipocresía encuentra su colmo cuando un hombre califica de puta a una mujer.
Decenas de miles de hombres pidiendo que una mujer se desnude, ella accede y un día después su cualidad de puta es noticia internacional. Y Sor Juana, desde aquellas Redondillas tan conocidas, nos grita entre la desesperación y la resignación:
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Pero nadie la escucha. Y la simplona actriz nunca va a entender las reglas de este juego. Será, por los siglos de los siglos, la puta que hizo lo que los hombres querían. Porque eso, y no otra cosa, es una puta: la mujer que hace todo lo que los hombres queremos para que, luego de disfrutarla, la podamos condenar por puta. La cobardía es nuestra, muchachos, y la bajeza. La nobleza, toda de ellas, que siguen haciendo lo que nos gusta solo porque nos gusta.
Los versos completos se los dejo en este enlace:
"Redondillas", Sor Juana Inés de la Cruz
http://heron5.tripod.com/sor1.htm#REDONDILLAS
La historia de la actriz acá:
http://www.vanguardia.com.mx/xstatic/vanguardia/mobile/template/vmobiledetalle.aspx?intId=742768
PS: No necesitan cubrirse la cara para salir. Este lugar es anónimo. Pueden entretenerse todo lo que quieran en las fotos. Nadie los mira, nadie los juzga. Aquí solo se juzga a las mujeres fáciles.
Entonces, el problema, ¿es de ellas o de nosotros?
Una broma machista terminó en esta discusión incierta y oscilante entre Diosa Canales, una actriz venezolana, y Sor Juana Inés de la Cruz. Un amiga me muestra una noticia: actriz se desnuda por webcam ante 80mil usuarios. Intentando algo parecido a una defensa, afirma: "Ellos me quieren ver y yo les dejo ver. No entiendo por qué se horrorizan.."
La hipocresía encuentra su colmo cuando un hombre califica de puta a una mujer.
Decenas de miles de hombres pidiendo que una mujer se desnude, ella accede y un día después su cualidad de puta es noticia internacional. Y Sor Juana, desde aquellas Redondillas tan conocidas, nos grita entre la desesperación y la resignación:
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;
si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Pero nadie la escucha. Y la simplona actriz nunca va a entender las reglas de este juego. Será, por los siglos de los siglos, la puta que hizo lo que los hombres querían. Porque eso, y no otra cosa, es una puta: la mujer que hace todo lo que los hombres queremos para que, luego de disfrutarla, la podamos condenar por puta. La cobardía es nuestra, muchachos, y la bajeza. La nobleza, toda de ellas, que siguen haciendo lo que nos gusta solo porque nos gusta.
Los versos completos se los dejo en este enlace:
"Redondillas", Sor Juana Inés de la Cruz
http://heron5.tripod.com/sor1.htm#REDONDILLAS
La historia de la actriz acá:
http://www.vanguardia.com.mx/xstatic/vanguardia/mobile/template/vmobiledetalle.aspx?intId=742768
PS: No necesitan cubrirse la cara para salir. Este lugar es anónimo. Pueden entretenerse todo lo que quieran en las fotos. Nadie los mira, nadie los juzga. Aquí solo se juzga a las mujeres fáciles.
junio 15, 2011
Blafelando erustivamente acerca del florde dentral del frioda con amigos. Resulta que los tredios blansos no crespitan si guijelas húxedas no respitan. La cosa es ciertamente confusa, si no feresteamos el óvolon tampoco deretimos al xióxido por lo que nos encontraremos con un tislez más saro y menos loxo. Si seguimos la discusión, terminamos a las piñas. Es al pedo razonar entre borrachos.
junio 14, 2011
Toda lucha es por alcanzar el poder. Por imponer convicciones y métodos a quienes disienten con uno. El hombre que no ambiciona el poder ignora la lucha propia y la ajena. Vive tranquilo en sus propias convicciones sin necesidad de imponer su verdad a quienes no la comparten.
Cuando un hombre lucha, desconfío siempre de sus intenciones.
La verdad, aunque solitaria y serena en un rincón, termina triunfando. No necesita de los esfuerzos vanos de los hombres. Y, sospecho, los desprecia.
Cuando un hombre lucha, desconfío siempre de sus intenciones.
La verdad, aunque solitaria y serena en un rincón, termina triunfando. No necesita de los esfuerzos vanos de los hombres. Y, sospecho, los desprecia.
junio 02, 2011
Treguas:
Beethoven, Sinfonia Nº9;
Mozart, Misa de Requiem.
En noche de tormentas y vientos fuertes. En la calle, con el volumen de los auriculares al máximo.
El Cielo se abre. Por unos cuantos minutos Dios está al alcance de la mano. Tan cerca que uno podría finalmente vengarse.
Mirar bien al cruzar la calle.
Evitar las distracciones infantiles y el mundo estará bien jodido para tocarle el culo.
El regreso a la realidad es practicamente insoportable. Sopórtelo como pueda.
Cada vez que sea posible repita los pasos anteriores.
Viva como pueda, siempre tendremos nuestras treguas.
Beethoven, Sinfonia Nº9;
Mozart, Misa de Requiem.
En noche de tormentas y vientos fuertes. En la calle, con el volumen de los auriculares al máximo.
El Cielo se abre. Por unos cuantos minutos Dios está al alcance de la mano. Tan cerca que uno podría finalmente vengarse.
Mirar bien al cruzar la calle.
Evitar las distracciones infantiles y el mundo estará bien jodido para tocarle el culo.
El regreso a la realidad es practicamente insoportable. Sopórtelo como pueda.
Cada vez que sea posible repita los pasos anteriores.
Viva como pueda, siempre tendremos nuestras treguas.
Soy la sombra de un hombre que se cree poeta.
Me nombró en ciento setenta versos y en una rima iluminada
me despertó la vida.
Ahora vivo aquí.
Hasta que se apague la luz.
Una sombra en pena
tratando de alcanzar la luz
para apagarla y descansar al fin.
Aquí las distancias se miden en años sombra y el universo
desaparece en agujeros blancos en los que nunca entra la luz.
mayo 26, 2011
La utopía se desangra lentamente por la herida abierta de las miradas vacias de los niños desnutridos, en los sueños de destrucción masiva. El ocaso es un símbolo constante del avatar humano. No hay tiempo ni habrá espacio para nuevas revoluciones. Hemos gastado el crédito vital de nuestra existencia en minerales de piedra. El sol se extingue y nos lleva a la tumba última de la razon y el sentimiento. El ave humano despertará y no dudará esta vez de entonar el requiem por la humanidad. Moriremos ahogados en nuestra propia saliva. No valdrá de nada esconderse: el exterminio será implacable. Hemos fracasado en nuestra simple tarea de ser seres vivos. Antes que llevemos nuestra destrucción más alla de las fronteras celestes, quienes nos crearon volverán a destruirnos en un suspiro. Nos hemos merecido la muerte. Recibámosla con la digindad que corresponde.
mayo 20, 2011
Ahora España mira para este lado del charco con carita de cachorro abandonado. Se sienten pobres, o algo. Les duele algo y se quejan. ¿Por qué no juntamos todos los espejitos de colores que nos metieron estos cinco siglos y se los mandamos para ver qué hacen ellos con eso?
Las riquezas que España se llevó de América fue destinada a mantener a una de las naciones más pobres y miserables del mundo: ellos mismos. Con nuestro oro pagaban los empréstitos bancarios de las potencias anglosajonas. Empréstitos que mantenían a la nación de las castas más ostentosas y con menos nobleza del mundo, al clero de los tesoros, más rico aún que el mismo Vaticano, y a toda clase de mendigos, vagos, y aventureros que se hicieron la América en América.Con los intereses que pagaron financiaron la misma revolución industrial que nos dejó fuera del mundo. Ahora que ellos están fuera nos miran como pidiendo un plato de comida.
El oro que terminó sangrando España por esos empréstitos fue el mismo que los primeros prestamistas ingleses y holandeses nos prestaron allá por el comienzo de nuestra Nación. Deuda externa le decimos al oro que se llevaron con la espada y nos devolvieron con usura.
Ahora que España pierde contra economías más firmes, los españoles ya no quieren jugar el juego de la conquista. La balsa de piedra que Saramago imaginó hace algunos años, hace agua. Por todos lados. Las venas abiertas de américa Latina salpicaron al fin al que clavó el puñal. Las manchas rojas en las camisas españolas delatan el crimen y al culpable.
Cuando España se quede sola, ¿podrán mirarse al espejo y verse realmente como son? ¿tendrán al fin la grandeza que tanto fingieron?
Con el sabio y buen Don Miguel de Unamuno, hoy puedo decir, más que nunca, me duele España.
Las riquezas que España se llevó de América fue destinada a mantener a una de las naciones más pobres y miserables del mundo: ellos mismos. Con nuestro oro pagaban los empréstitos bancarios de las potencias anglosajonas. Empréstitos que mantenían a la nación de las castas más ostentosas y con menos nobleza del mundo, al clero de los tesoros, más rico aún que el mismo Vaticano, y a toda clase de mendigos, vagos, y aventureros que se hicieron la América en América.Con los intereses que pagaron financiaron la misma revolución industrial que nos dejó fuera del mundo. Ahora que ellos están fuera nos miran como pidiendo un plato de comida.
El oro que terminó sangrando España por esos empréstitos fue el mismo que los primeros prestamistas ingleses y holandeses nos prestaron allá por el comienzo de nuestra Nación. Deuda externa le decimos al oro que se llevaron con la espada y nos devolvieron con usura.
Ahora que España pierde contra economías más firmes, los españoles ya no quieren jugar el juego de la conquista. La balsa de piedra que Saramago imaginó hace algunos años, hace agua. Por todos lados. Las venas abiertas de américa Latina salpicaron al fin al que clavó el puñal. Las manchas rojas en las camisas españolas delatan el crimen y al culpable.
Cuando España se quede sola, ¿podrán mirarse al espejo y verse realmente como son? ¿tendrán al fin la grandeza que tanto fingieron?
Con el sabio y buen Don Miguel de Unamuno, hoy puedo decir, más que nunca, me duele España.
mayo 08, 2011
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